La historia de un beso y un abrazo.

Los Domingos son NUESTRO día, porque es el día de las carreras. El día de los amigos, de la gente, de la adrenalina, de la felicidad o la bronca de perder un puesto, un motor roto, una carrera perdida.

Pero hace una semana, nuestro día se puso gris. Era esta hora, cuando todo empezaba a desbarrancarse por el accidente del Wey y el ánimo de todos se caía a pedazos ya sin nadie con ganas de poner la moto en marcha, pero pasaron cosas…

El momento era duro, y todos estaban en silencio rodeando la carpa donde la gente de asistencia médica trabajaba a destajo para intentar reanimar al Wey, pero lo que se sentía afuera, en todo el predio era como un aire espeso, triste…

Por obra de la casualidad, la piloto Brenda Righi estaba al lado mío, llorando y temblorosa. Me miró, la abracé y solo era silencio.

Todos teníamos viva la esperanza aunque el miedo le había ganado a varios de los que sabemos de golpes duros y de ciertas señales que no voy a detallar, no sirve ni vale la pena.

Ese abrazo, intenso y sosteniéndonos los dos el ánimo entre dos personas que no habiamos tenido mucha relación ni charla mas que lo normal en boxes fue como hermanar el alma y así pasó con varios cuando tuve que dar la triste noticia por el micrófono… Pero después de eso, llega un mensaje de una chica al facebook de Crossprensa, por privado, con mucho respeto y un nivel de profundidad que me sorprendió.

Agustina Enrici nos escribió esto, y hoy a una semana creo que es el mejor homenaje que podemos hacer, a esta hora. La misma hora del accidente.

Hola Nestor! Como le va? No me conoce, pero estuve en S. Agustin, mientras resucitaban al Wey yo estaba ahí al lado de la carpa medica y pude ser testigo del abrazo suyo y de brenda, realmente pude ver a través de sus ojos el dolor y lo conmovidos que estaban ambos…
Todos llegamos a esta vida con un propósito.
El Wey estuvo en esta tierra con el propósito de superar su primer accidente, para poder demostrarnos a todos, que a pesar de las adversidades se puede!!!
Nos duele su partida pero lo que nos dejó es un tesoro que debemos guardar en nuestro corazón por siempre…
El ya está descansando en paz con Dios..
Gracias por el respeto y la cautelosidad desde el primer momento… ojalá existiera más gente con vos…
Soy Agustina de Rio3…
Te mando un fuerte abrazo y fuerzas!!

Agustina Enrici, que decirte? Nos quedamos mudos, porque nunca de nadie recibimos un mensaje así, comprendiendo, aceptando, consolando. Y ese abrazo, fue el de TODOS.

MIL gracias, de corazón, de parte de Brenda y de mi parte.

Y esa foto de portada, porqué dirán Uds.? Porque si, porque Octavio Melo besó su primera 65cc con la que soñaba, porque su padre nos la envió mostrando una vez mas, que la pasión no se explica. Se lleva en el alma, y como el alma misma es inexplicable.

La pasión no se termina, la pasión sigue… Y por los muchos Octavios que hay en Argentina, seguiremos siendo Crossprensa.

Motocross, WEY!

2 pensamientos sobre “La historia de un beso y un abrazo.

  1. Que emoción leer esto a una semana, de recibir tan triste noticia!
    Aún estamos atónitos, no podemos creer lo fugaz que fue el paso de ese ser tan especial por este mundo.
    Yo soy prima del cuñado del Wey, y amiga de su familia! Lo adoramos, es un ejemplo de superación tan enorme!
    Un ejemplo de eso qye usted dice, que las pasiones no se pueden explicar.
    Nos dejó tantas enseñanzas ese niño apasionado y loco!
    Se convirtió en una leyenda, no se si vieron la enorme e imponente despedida que le dio el pueblo sanjuanino, jamás en mi vida vi una despedida de esa magnitud en mi provincia, es evidentemente lo que sembró en la gente!
    Era muy especial para este mundo!
    Felicitaciones a ustedes desde este sitio por el profesionalismo, respeto y cariño con el que siempre han publicado algo referido al Wey!
    Un abrazo!
    Magali Navarro- de San Juan

Los comentarios están cerrados.

error: Content is protected !!