50 años de Motocross santafesino… Cuantas historias!

Otros años, otras motos, la misma pasión.

La convocatoria ideada por Raúl Rúa para reunir a todos los pilotos que hace 50 años largamos esa primera carrera en la santafesina ciudad de Esperanza (Cuna de la colonización argentina, gran comunidad suizo alemana), hizo que resurgiera la misma pasión que en 1976 nos llevó a todos a estar en esa largada…

Muchos no lo entenderán, otros simplemente mirarán y unos pocos lo van a valorar de verdad, porque cuando se llega a ciertos momentos de la vida de cada uno nos damos cuenta de CUANTOS AÑOS PASARON DESDE QUE TE VÍ POR ÚLTIMA VEZ! Y a algunos no los volveremos a ver nunca más.

Raúl Rua, organizador de la cena.

Entonces, sin ser estúpidamente nostálgicos, empezamos a valorar el abrazo, el encuentro, a recordar viejas rivalidades dejando de lado enojos que quedaron en la pista. Era pueblo contra pueblo, era Cañada Rosquín contra Ataliva, o Sunchales contra Rafaela, o contra el propio Sunchales!!! (No voy a dar nombres por las dudas, pero si los apellidos: Giusti, Castellano, Aghemo, Flesia…)

Víctor Castellano y Héctor Giusti.

Faltaron algunos que no pudieron estar, faltaron lugares también porque se llenó el cupo, y el Museo de la Movilidad de la hermosa ciudad de Esperanza fue el contenedor de emociones, de recuerdos y de volver a pensar en aquellas aceleradas que nos parecían de locos en ese momento!!! No vale comparar con el AHORA, porque la tecnología y los pilotos son otros.

Finito Flesia, el campeonísimo de Ataliva que escribió historia grande con el acelerador, y nos trajo este regalo con su historia!

Nos emocionamos, intenté con el micrófono hacer una pequeña historia de cada uno, y poder hacerlos sentir parte como no se podía en otros momentos porque había muy poca difusión, no existía el periodismo especializado, y obviamente cero internet. Era solo teléfono a monedas… Y gracias como siempre a mi memoria, porque espero tener el tiempo de escribir todo lo que recuerde que quedará en manos de mi hijo Fermín, si es que quiere mantener viva la historia.

René Zanatta.

Jorge Ternengo.

Juan Carlos Rodríguez

Norberto Flesia, Héctor Giusti, Víctor Castellano, Salvador Ruta, Gerardo Martinelli, Juan C. Rodríguez, Edgardo Donna, Oscar Belíndez, René Zanatta, Piki Zanatta, Jorge Ternengo, Hugo Mingardi, Rubén Gay, Antonio Bassa, Juan Musuruana, Raúl Rua,  Aldo Andreychuk, Juan Pautasso (Fiscalizador), Mimi Esbach, Mirta, Marta Brancheti, y quién escribe (como todos los pilotos, fue nuestra primera carrera de motocross), fuimos todos participantes de ese histórico día. Y los abrazamos en el recuerdo a Roque Aghemo, Raúl Yozía, Pepe Lossada, Eduardo Ñañez, Jorge Matiller, y el querido y muy aplaudido Rodolfo CHIQUITO Reggiani, que fue el proveedor/aguantador de repuestos en su negocio, y EL BETO Alberto Rigoni, eterno comisario deportivo que hace poco nos dejó.

La querida MIRTA!!!

Mimi Esbach

Lo dije esa noche y lo repito ahora: El brillo de sus ojos, de todos.

Era ese brillo especial mezcla de emoción, pasión, y rejuvenecer esa carrera y tantas otras más! Esos momentos donde ninguno pensaba en reencontrarse 50 años después. Y por el abrazo, por las sonrisas, por la amistad que todavía dura, GRACIAS, a todos MIL GRACIAS porque voy a repetir también algo que dije esa noche: Podré tener el privilegio de estar al lado de un campeón del mundo de Motocross, pero con los que me como un asado es con uds., amigos, que me vieron de la nada, saliendo de un pueblo de calles de tierra y sin un peso en el bolsillo.

Gracias a Sumy y a mi hijo Fermín por acompañarme y simplemente ser testigos de eso que siempre digo: 50 AÑOS.

Salvador Ruta

Gerardo Martinelli

Edgardo Donna

Rubén Gay

Hugo Mingardi

Esta nota tiene muchos años, pero resume un poco todo lo que se trabajó para disfrutar del Motocross que hoy tenemos!

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NO se olviden…
Es solo un motor. Pero.. si no se vivió es difícil que se entienda. Hoy se habla de “sacarle potencia” a un motor, a estos había que ponerle! el nombre de Surumpio 18-5 era por 18 hp (Si, una 110 de hoy) y 5 marchas. Y los 18 Hp medidos en el cigueñal, o sea sin la pérdida en el embrague, la caja de cambios, la cadena y la rueda, o sea que al suelo llegarían 12/13.
Con eso corríamos, y que felices éramos y que importantes pilotos nos sentíamos!
Después vinieron los inventos! Las torres postizas para ponerle flapper, los escapes “Mosca” por arriba del cilindro, meterle una camisa de YZ para copiar el cruce y dejar la mitad de los dedos adentro, mientras limábamos con las limas cola de ratón, y meta lija para pulir transferencias. Remacharle al carter injertos de chapa de aluminio para darle mas compresión, rebajar la tapa de cilindro para que tenga mas compresión arriba, los carburadores 32…
que manera de trabajar!!!
Aldo Andreychuk, preparador de la famosa Gilera de René Zanatta.
Pero cuanta ilusión encerraba todo eso, y desilusiones también! Poner un pistón Persan de los que venían semiterminados para dejar la traba del aro en la posición que nosotros queríamos, hacer de un alambre grueso de bronce esa traba y después limar un aro con sus trabas hacia adentro.
Ni hablar de cromo, nikasyl, etc… todo fierro y aluminio, como mucho una camisa de fundición centrifugada.
E ir a correr, como sea, como salga, como se pueda.
A las suspensiones, saben como se las ponía mas duras o mas blandas? agregando kerosén al aceite!!!
Y así podría contarles mil cosas de como era PONERLE POTENCIA a una Surumpio.
Piki Zanatta
Oscar Belindez
Marta Branchetti
Una vez, en Argentina existió algo que se llamó ALCONAFTA. Los tanques de las Surumpio eran de fibra de vidrio y aguantaban mas o menos la nafta normal. Con esa ALCONAFTA se derretía todo, y la resina pasaba al carburador. O sea… a los dos días era imposible limpiar ese carburador y había que tirarlo.
Historias, memoria, nostalgia, pero admirando lo nuevo sin dejar de recordar de donde venimos.
Ese taller con piso de tierra, una lámpara de 75 colgando en un cable entelado, y la llave de luz de cerámica.
Cerramos la puerta, la luz amarillenta hace brillar el poco cromado de la moto, pero mas brillan los ojos ilusionados de aquel pibe que empezaba a correr con SU SURUMPIO.
Gracias por leerlo, a vos que renegás porque no conseguís levas para ir mas rápido con tu 450. Eran otros tiempos, era otra vida, otro motocross.
Antonio Basso
Juan Pautasso
Pero gracias a aquel deporte, gozamos del que hoy tenemos.
Yo voy a tener el privilegio de relatar nuevamente un mundial de Motocross cumpliendo 48 años en este deporte, al lado de las mejores motos actuales de motocross DEL MUNDO, pero nunca me voy a olvidar de mi Surumpio en mi pueblo, Recreo, en la provincia de Santa Fe.
Pampero.

 

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