Horacio Beltramino, a un año de su muerte.

Voy a hablar de este tema como lo hago siempre, con el corazón en la mano. No me sale de otra forma, no es un simple recuerdo. Es un piloto que se murió corriendo.
Hoy hubo una carrera en esa pista. En la misma pista. Nadie se acordó.
Fui pensando que iban a nombrarte, pero claro… para eso hay que saber y sentir el motocross como lo siente un apasionado.
Este 24 de Agosto para mi es un día de tristeza, de duelo. No es tragedia tipo novela, por las dudas. Es de verdad, porque veo como se ha transformado el deporte en todos lados en un ente recaudador donde el piloto es el proveedor de divisas para financiar su propia pasión y se transforman en ese aluvión de este deporte, en mercenarios de esa pasión.
PELADO TE MORISTE CORRIENDO! HOY HUBO CARRERA EN LA MISMA PISTA DONDE DISTE LA VIDA POR EL MOTOCROSS y te fuiste haciendo lo que mas amabas, pero eso no es un consuelo.
Escuché tanta cosa luego, tanto decir YO HICE, YO ESTUVE… y no estuvo nadie. Estuve yo, Néstor Gutiérrez.
Nunca conté la historia porque no era el momento pero esto que me traje atravesado hoy en la garganta, con moderación, me invita a hacerlo.
11:15 de ese Domingo 24 de Agosto, empiezan a llegarme mensajes: “Pampero vení, hubo un accidente grave..” Yo no estaba en la carrera porque no comulgo con muchas de las cosas del organizador del Campeonato Interprovincial y no es novedad lo que digo. Pero me dio mucha verguenza ajena llegar a la pista con todo consumado ya, la noticia del fallecimiento de Horacio ya la tenía, y ver que de la fiscalizadora no había NADIE.
Me encuentro con el grupo de los amigos de Rosario, entre ellos Rulo Caligaris, Flavio Malanot, Toto Mansilla, Ovidio Chavez, Daniel Tarabelli y varios mas. Valentina (La hija de Horacio, la habían llevado a tomar algo con el convencimiento fugaz de que solo era un golpe fuerte). Estaban esperando a los padres de Horacio y a Lily, la esposa. No sabían nada de lo que había pasado. Llegan en la camioneta y Rulo Caligaris me dice: “Acompañalos hasta el hospital, vos sos de acá…” Como negarme? Imposible. Ellos convencidos de que solo era un golpe fuerte…
Los acompañé, hablé con una doctora que lo había recibido a Horacio desde la ambulancia y le pedí un consultorio privado por unos minutos porque ALGUIEN tenía que darles la noticia. Y le pedí a la doctora que me acompañe a hacerlo. No voy a dar detalles de eso, porque fue suficientemente duro y estoy escribiendo esto entre lágrimas.
Después de eso, acompañé al padre a reconocer el cadáver. Saben lo que siente alguien como yo de ver un amigo, en una camilla de acero inoxidable, vestido de corredor, muerto… NO creo.
Luego los acompañé para conseguir los servicios fúnebres, ambulancia, insistir en que apareciera alguien responsable de todo esto, porque yo ni siquiera había ido a la carrera.
Y porqué cuento esto ahora? Porque estoy peligrosamente cansado de la falta de humanidad con que tratan a los pilotos de motocross. Y que solo sean los que pagan una inscripción y una cobertura. Porque no iba a dejar de lado la responsabilidad que por amistad me tomé con la familia de Horacio y con mis amigos rosarinos. Porque tengo precisamente alma y sentimientos, no me deben nada, no les debo nada. Solo amistad y motocross. Fue un honor la confianza que me tuvieron en un momento de dolor íntimo y poder de esa forma también demostrar que el deporte nos une como amigos a los pilotos, porque nunca voy dejar de serlo.
Hoy hubo carrera, esperé un minuto de silencio o de respeto o tu nombre en algún momento, pero nada. El minuto de silencio lo hice solo.
NO puede quedar en el olvido un piloto que se muere corriendo, porque quedaron esposa e hijos. Porque la pasión no se muere, pero no se debe ensuciar con nada, hoy me sentí así como sucio e incómodo. Y parece que no se aprende…
Pero acá voy a estar yo para recordarles cada cosa que hagan mal, porque para desgracia de algunos tengo mucha memoria, conozco desde todos lados este amado deporte y a quienes lo practican. Una hermandad, y desde hace un año, nos falta un hermano. La foto de tapa, la sacó mi hijo, ese mismo día. La última foto de Horacio corriendo. Tengo las fotos del accidente pero no las voy a publicar nunca.
Beso enorme Lily a vos, a los chicos y a toda la familia.
Con el mayor de los respetos.
Pampero.
Nota del redactor: El reportaje que van a escucha abajo, fue a un mes de su desaparición. Hoy las palabras no creo que cambien y la verdad el ánimo no me daba para volver a llamar a la familia.
