HERNÁN BAÑA: Historia de un campeón, con y sin guantes…

Hace un año hoy exactamente (18 de Octubre), las noticias nos ponían gris el día…
Una charla trunca, una nota que nunca pudimos concretar y esa sensación amarga del abrazo que no fue, aunque el motocross nos mantuvo unidos. No será esto un habitual dossier “con y sin casco” sino un sentimiento con y sin guantes.
Hablar de esta forma puede parecer raro, pero no puedo hacerlo de otra manera porque primero el respeto hacia una familia no me deja ser de otra manera, y a sus amigos, y a toda la gente que lo quiso y lo quiere a Hernán hace difícil aceptar la muerte porque el cariño lo mantiene vivo en cada uno de ellos todos los días.
La carrera de Hernán Baña estuvo en parte amplificada y sostenida por un apellido que durante muchos años fue sinónimo de Suzuki en Argentina cuando Salatino, Baña y compañía nos hacía soñar con las RM en su vidriera…
Había nacido un 24 de Mayo de 1967, fue hijo deportivo de Roberto “Pichi” Bertoldo.
Y una vez, ese chico de rulos, flaquito, de pocas palabras y algo tímido hizo pensar que la novela de Mister Hyde y Jekyll era cierta! Debajo de la moto, lo veías caminar y no te decía absolutamente NADA. Pero se subía a la moto y ahí salía la bestia… Era totalmente otra persona, o bien era totalmente EL CAMPEÓN que tantas veces admiramos al lado de una pista o dentro de ella.
Una exclusiva TS 125 amarilla fue su cuna de piloto, corriendo en enduro para “ver que pasa…”, mientras muy pronto el acelerador no le alcanzó y la potencia tampoco… quería mas.

Y seguía con guantes.
Habló con Héctor (Su padre), y una RM 81 que había “por ahí…” sirvió para ponerla como fusible. O anda, O ANDA con esta moto! El entonces campeonato metropolitano de motocross en Bs. As., lo vio por primera vez mezclarse en batallas que luego serían épicas y su crecimiento fue explosivo sin dudas. Cada vez mejor, cada vez mas rápido. Sub Campeón en 1985, entre Ernesto Tobal (Campeón) y César Abadía )3ro.Grandes nombres como Leandro Gonzáles Yorio, Daniel Trippar, Pablo Oddo, compartieron el partidor.
Pero en Diciembre del mismo año (1985) ya le peleaba a Pesce en la categoría senior! Bancalari fue el escenario de una carrera que todavía resuena con olor a 2T en esa tierra histórica donde Hernán lograba ganarle al gran campeón e ícono nacional como lo es Pesce.

Y seguía con guantes.
Después vinieron los Supercross en Gesell, el pequeño campeonato en Bancalari, pegado al gran supermercado, y el Campeonato Argentino era su objetivo.
Recuerdo verlo pasar a fondo en Santa Fe, en un arenal que no era ni la arena de la costa ni la tierra de otras pistas… ganó una manga increíble ese 13 de Julio del 86! Y pude relatarlo en vivo para LT9 en esa histórica pista.
Ese mismo año, en el mes de Agosto lo veía debutar en un mundial. Ir a un lugar como Salta, una pista mundialista 100% y contra los mejores europeos, no era para cualquiera. Hernán a pesar de sus pocos años, le puso mas huevos y pasión que pensamiento. Se metió en la pista y allá fue a hacer lo mejor que sabía!!!

Ese año lograba hacerse con el campeonato Metropolitano en dura lucha con Andrés Memi, al que pudo superar en la ultima fecha del año, un caluroso 7 de Diciembre de 1986 ya con la publicidad de remeras Victory sobre la Suzuki, obtenía su primer nro. 1.
Y seguía con guantes.
Comienza 1987 y ya sabía que en la Senior nada iba a ser fácil por los hombres y nombres con los que se tenía que enfrentar: Pesce, Allué, Campbell, Guimarey, Memi, Del Viso, Villagra…
Nada le importaba sobre la RM con ese brillante color amarillo que la hacía tan especial y única, tan admirada porque no había muchas como esa. Muy pocas en realidad…
Logra imponerse sobre nada menos que Claudio Pesce logrando ser el Campeón Senior en un año increíble de Motocross, y donde leer las palabras del recordado Juan Carlos Pujol en Moto Brava o Motocolor, era lo único que teníamos porque ni internet, ni celular, ni nada, solo un teléfono lleno de monedas para contar a la familia que había pasado.Josi al lado de él en muchas largadas, compartiendo pista y amistad.

Y seguía con guantes.
Pero un día, dijo basta a la moto.
Apareció es rubia bonita que no era precisamente la Suzuki, sino una rubia que le puso el amor mirando a la vida y no a las pistas. Karin, que es su compañera de toda la vida (Y su esposa) pasó a ser su pasión, su día a día…

Y ya no siguió con los guantes. Los colgó. Y ahí quedaron dentro del casco amarillo con la publicidad de Coca Cola que lo acompañó tantas carreras. Ese casco que además de proteger su cabeza fue el protector de pensamientos, sensaciones, amores y decepciones deportivas. Pero lo seguía convirtiendo en la bestia, cada vez que se lo calzaba.
Llegaron Fran y Agus, mas amor para compartir y corazones para llenar, pero sin guantes. Con una mano cálida de esposo y papá, la derecha extendida a los amigos, piel con piel, bajando de vueltas en la vida pero siempre con esa cosquilla cada vez que veía algo de motocross (Aunque lo evitaba para no entusiasmarse) y muchas veces se le preguntó: Porqué no volvés? Pero como respuesta eran breves palabras de excusa con un meneo de cabeza diciendo que no, pero la sonrisa lo delataba.

Los años transcurrieron en paz hasta que lo descubrí un día en face, y volvimos a hablar, siempre la buena onda, la brevedad, y casi la vergüenza de hacer un reportaje que antes era imposible por falta de medios, de cotidianeidad de trato, de recuerdos frescos en mentes de pocos y mi memoria tenía grabada a fuego ese nro. 75 ancho y raro que tantas veces usó…
Luego, la vida, las ocupaciones, su enfermedad que lo tuvo contra el peralte varias veces, no nos dejó hacerlo a tiempo con él, pero si lo hacemos a tiempo con la vida, con su familia, con sus hijos.
Además de haber sido un ENORME deportista, Hernán fue un gran tipo. Amigo de sus amigos, buena gente, siempre pensando en dar lo mejor a sus afectos sin dudas que el cariño de la gente se lo ganaba. Y despacio, no como ganaba carreras en la pista.

Y sin guantes.
Porque el abrazo, estrechar la mano, una caricia, no se hacen con guantes. Ni siquiera un saludo…
Así también alguna vez, un día, hace un año… su mano se apretó fuerte para un hasta luego, nunca adiós. Porque Hernán no se murió, menos si no se lo olvida. Y para eso estamos, porque en cada pista de motocross donde suene una Suzuki el va a estar vivo. Porque cada foto que vea y me recuerde como aceleraba siendo el enorme piloto que era, el va a estar vivo. Porque cada saludo de Karin lo tiene vivo. Porque quiero que cada vez que sus hijos lean esto sepan que tienen que recordar un gran padre! Sus amigos ya lo saben, no hace falta que se explique. Y nobleza obliga este honor de escribir estas palabras fue gracias a Josi Zen que pensó en este loco apasionado para hacerlo, Pablo Tulli que fue tan enormemente amable en darme mucho material del que Uds. Disfrutan aquí, y aunque era mi intención no tenía el vínculo emocional que hoy lo envuelve con caricias de lágrimas, con suspiros de extrañar, con recuerdos de calidez humana.
Podemos hablar de Motocross.
Podemos hablar de un hombre.
Podemos hablar de Hernán Baña.
Una bestia con guantes sobre la moto.
Un hombre cariñoso sin guantes debajo de ella.
Con todo el amor del mundo, y el mayor respeto lleno de agradecimiento a Karin, Agus y Fran.
Néstor “Pampero” Gutiérrez


Hermosa nota nestor!sobre todo un verdadero campeon y excelente persona .
Gracias Triki! son cosas que salen del alma, sinó no se hacen.
Te extraño amigo toda una vida juntos
Gracias pampero por tus palabras ,la emoción me abrazo de dolor ,se extraña el petiso un grande en la pista y como amigo por siempre Hernán baña !!!
Hola Pollo. Gracias a vos por tus palabras, lo que yo escribí es un montón de sensaciones que siempre me dejó Hernán. Abrazo grande!
Hermosa Nota Pampero , emociona !!!
Hernan un grosso en todo sentido!!!
Tan buena nota! Te felicito!! Nunca nos olvidaremos de el y su familia es lo mejor que pudo dejar en esta tierra…❤