Historias con platinos: Gustavo Ezquerra, campeón 1973.

Hablar de campeones es mucho mas que contar una historia deportiva, porque hay una vida detrás de esto y ver como se le iluminan los ojos hablando de motocross a Gustavo Ezquerra habla de una pasión totalmente viva y que en Crossprensa nos encargamos de darles el lugar que merecen, sobre todo viniendo de la cuna del deporte como lo es Bariloche…
Hay cosas que se pueden inventar, otras imaginar y las mejores son las vividas. Recuerdo perfectamente como me escapé de mi casa para irme a dedo a ver el Argentino de Motocross en Franck, en 1976 en la vieja cava, y recuerdo su Bultaco MK8 acelerando contra Pesce, Beamonte, Graziosi, Terzolo, Ayerza, los uruguayos Cerdeña y Galván…
Gustavo Ezquerra hoy, esperándonos en Bariloche.

Gustavo Ezquerra nació en Bariloche el 28 de Noviembre de 1948, tiene 70 años y una vitalidad que no sorprende, es la de un piloto de motocross mayor de edad, o sea todavía con ganas de subirse a la moto.
Habían pasado relativamente pocos años desde que Jean Pierre Raemdonck hizo nacer el motocross en Argentina, y obviamente la cercanía de Bariloche con Villa La Angostura hizo que prontamente prendiera la pasión en pilotos de la zona.
Primero sobre una gilera 150 que prontamente “Mamá Motocross” (Hella Garagnani, que merece nota aparte) llevó a 200cc. Si, una mujer mecánico que junto a su esposo Nello tenían un taller de motosierras pero además preparaban muy buenos motores! A punto que Gilera les daba las motos semioficiales de la marca para sus pilotos en los años 70.
Muchos viajes, la atención de Chiwi siempre y lograr tener una de esas especiales italianas hizo que la figura de Gustavo Ezquerra creciera y mucho. Inolvidables batallas contra Kurt Horta y Edward Hausel, en esos años en que una lata de R40 era tener la fórmula de la vida eterna.
Su primera carrera fue en la Sociedad Rural de Bariloche en 1971, pasó el 72 con suerte diversa y en 1973 logra coronarse como campeón argentino de Motocross.
Después de eso, logra tres terceros puestos en los campeonatos nacionales recorriendo el país en años de ninguna autopista, sin celular, y era una aventura venirse desde el sur al centro del país! Pero lo hizo tres años persiguiendo su pasión.
Tiene carreras memorables como esa vez en colonia Suiza donde Claudio Pesce lo persiguió toda la tarde y no lo pudo alcanzar, esas cosas soñadas de luchar contra el mejor y ganarle.
Años de platinos, de poca tecnología y mucha sensación para llevar la moto a fondo. Eran bestias que ponían toda la potencia (Y no era poca) en microsegundos en el piso… agarrate, apuntá y mucha suerte! era todo. Manejar con sensaciones, algo que proveniendo del sky logró congeniar con la moto por poder resolver situaciones que parecían imposibles de salvar, en un abrir y cerrar de ojos.
Las protecciones, salvo el casco, eran escasas. Mas valor que precaución, pero es motocross. ERA y es Motocross. Corrió con Gilera, Montesa, Bultaco, después las japonesas pero forma parte de la historia grande del Motocross Argentino, y nos prometimos charla y asado en el quincho de Bariloche para poder armar una mejor nota y que será un verdadero gusto, porque además nos vamos a prender las botas hebilla por hebilla, con esas tipo cinto, nada de broches.
Historias de platinos… en Crossprensa.
Gracias Gustavo, porque además de convertirte en un gran piloto, te convertiste en una gran persona y amigo.
Nos gusta ser custodios de la memoria del motocross, pero mas nos gusta ver que la pasión no se pierde!


Que grande gus!! Gran deportista,pero por sobre todo una gran persona!! Muy lindo leer sobre el,con tanto respeto y admiración!!